El humorismo mágico: Lior Schleien | 3° vela de Januca

No es el soldado Brody de Homeland, Ron Weasly de Harry Potter ni el protagonista de Cara de Queso, el colorado de la foto se llama Lior Schleien, un personaje cuanto menos polémico en los medios israelíes y mi elegido para esta vela de Janucá.

Lior Schleien, 1978

Lior Schleien, Tel Aviv, 1978

En búsqueda de la luz

La fiesta de Janucá es llamada también La Fiesta de las Luminarias. La luz desempeña un papel protagónico en esta festividad, primero siendo la portadora del milagro y después, en la que tal vez es la costumbre más importante de esta festividad: el encendido de velas (el otro gran protagonista es el aceite, presenta en el milagro y más presente aún en las sufganiot).

El libro del Génesis nos cuenta dos veces acerca de la creación de la luz. Sobre la luz del primer día, así está dicho:

Dijo Dios: “Haya luz”, y hubo luz. Dios vio que la luz era buena y la separó de las tinieblas. Dios llamó a la luz DIA y a las tinieblas NOCHE. Y atardeció y anocheció el día primero.

(Génesis, 1‐2)

Sobre la luz del cuarto día, así está dicho:

Dijo Dios: Haya luminares en el cielo que separen el día de la noche. Sirvan de signos para distinguir tanto las estaciones como los días y los años. Y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra. Y así fue.

(Génesis 1‐14)

En muchas de las interpretaciones realizadas a lo largo de la historia judía, la segunda luz, la creada el cuarto día, es la luz física que nos previene de violentos choques con muebles en la casa o a los hombres de orinar fuera del inodoro. Queda abierta entonces la pregunta: ¿Qué es la primera luz?

Cuenta el midrash que la luz que creó Dios en el primer día tenía una fuerza tal que el hombre podía ver a través de ella de uno a otro extremo del mundo. Pasadas las generaciones, Dios se decepcionó de la corrupción entre los hombres y guardó la luz para los justos en el mundo venidero… aunque, de vez en cuando, surgen grandes hombres a quienes Dios bendice con una visión del or ganuz, aquella luz confiscada.

Nace una estrella… de la sátira

Lior Schleien nació en Tel Aviv en julio de 1978, menos de una semana después de que Argentina se consagrara campeón del mundo frente a Holanda. Su carrera periodística comenzó ya durante su servicio militar como corresponsal en la revista oficial de la Fuerza Aérea. Luego del ejército Lior estudió leyes en la Universidad de Tel Aviv.

Su primera gran publicación (sin menospreciar a los queridos lectores de la revisa de la Fuerza Aérea) fue en el año 2001, en el cual comenzó junto a Erez Ben-Ari y Omri Marcus la columna Sof Haderej (final del camino), columna satírica que se publicó en el diario Maariv durante 5 años. Sin embargo, su primera aparición en televisión fue como columnista satírico en el programa de Yair Lapid, quién hoy se desempeña en política y ha sido objeto de numerosas críticas por parte del mismo Schleien.

La carrera de Lior, quien es fanático de Macabi Tel Aviv y anósmico, fue creciendo como función exponencial (la ciencia también es cultura), habiendo participado en la redacción de muchos de los programas de sátira más famosos que hubo en Israel, y también presentando algunos de ellos. Anósmico es quien no puede percibir olores.

Un punto de inflexión fue cuando tuvo por fin su propio programa: Halayla im Lior Schleien (Esta noche con Lior Schleien). El programa fue un gran éxito, se mantuvo desde 2006 hasta el 2009 con más de 600 emisiones, un récord para Israel.

El primer ministro israelí, Biniamin Netanyahu, como invitado en Matzav Haumá

El primer ministro israelí, Biniamin Netanyahu, como invitado en Matzav Haumá

En el año 2010 comenzó a emitirse el programa Matzav Haumá (nombrado como el Estado de la Unión, discurso que da todos los años, en enero, el presidente de los EEUU sobre el estado de su país) presentado por Lior. Se trata de un programa de panelistas, algunos fijos y otros que van cambiando, que hacen sátira sobre la actualidad israelí. En el 2015 el programa cambió ligeramente de nombre a Gav Hauma (La Espalda del Estado) y de canal, pero sigue bajo la conducción de Lior y con parte de los mismos panelistas.

También sube videos instructivos a YouTube. Por ejemplo, enseña cómo hacer una pirámide humana, un avión de papel o cómo preparar mermelada casera, receta que dudo que haya utilizado en su casa, ya que ha confesado no ser un gran cocinero y no recibir muchas visitas. A mediados del 2016 Lior ha contado que en su departamento, durante los 7 años en los que ha vivido en él, ha recibido únicamente a 9 personas, incluyendo su novia y técnicos del cable e internet.

El realismo mágico de Schleien

En la revista The Liberal, Ilan Kfrob recuerda el significado del realismo mágico de Gabriel García Márquez como “una realidad surrealista en la que ya no es posible distinguir entre la ficción y la verdad. Las novelas de Márquez se caracterizan por la combinación de ficción y la realidad.”

Según Kfrob, “el realismo mágico está vivo y extremadamente relevante en Israel en el 2016, en una situación en la que el cinismo político se traduce en comienzos de fascismo, donde sólo una opinión es legítima, y donde las diferencias de riqueza entre los pocos millones son inimaginables y la violencia y el odio es la causa de que la sátira clásica ya no puede existir.”

En el mismo artículo Ilan define a la sátira de Shcleien como sátira 2.0, una sátira cuyo objetivo ya no es cambiar la mentalidad o el pensamiento de la sociedad, sino abrir una brecha en el realismo mágico. Para aquellos que todavía se aferran a la realidad y quieren asegurarse que no estamos locos, para los que ven en Yair Lapid un charlatán y no entienden cómo de repente se ha convertido en una alternativa, para los que ven en Nava Boker y Oren Hazan (dos de los más polémicos miembros del parlamento) un peligro real para el futuro de Israel y no sólo un acto cómico, para los que temen que el abrazo a las tradiciones se convierta pronto en el abrazo a la teocracia.

“Incluso si no va a cambiar el orden mundial, aunque la lógica que presenta todas las semanas esté condenada a perder al final, al menos Schleien nos mantiene en cierta realidad, nos recuerda que aún no hemos perdido totalmente la vergüenza.”


Final de la cuarta temporada de Matzav Hauma, marzo de 2012

No por ser colorado se es luz confiscada

Schleien en Gav Hauma, con su pareja parlamentaria como invitada especial

Schleien en Gav Hauma, con su pareja parlamentaria como invitada especial

En su programa, Lior junto al resto del equipo formulan las críticas más certeras y mejor fundadas que yo haya escuchado hacia la realidad israelí. La relación de la religión con el estado, el conflicto con los palestinos, la imagen de Israel en el mundo, el presupuesto del estado, los acuerdos de la coalición: no hay tema de la actualidad israelí que no se haya discutido, y a fondo, en este programa. Tampoco la oposición se ha salvado de las críticas, a pesar de que Lior está en pareja con la parlamentaria Meirav Michaeli, del partido laborista (mantienen una relación poco tradicional, no pretenden casarse ni tener hijos, sin que esto signifique que no estén comprometidos con la relación. Viven en departamentos separados, aunque ambos en el mismo edificio, uno arriba del otro).

En el programa se ríen de todos los sectores de la sociedad israelí: Mizrahim, Ashkenazim, homosexuales, mujeres, religiosos, etc. Este es un lujo que sólo puede permitirse un programa como este, que cuenta entre sus panelistas a cómicos de todos esos mismos sectores.

Tal vez no sea un santo, ni un elegido divino para devolvernos la luz confiscada, pero Lior Schleien es quien una vez por semana echa luz sobre la realidad mágica de Israel y nos recuerda que no estamos todos locos.

David es nuestro especialista en cultura israelí. Vive en Israel desde del año 2010, y su conexión con el país siempre paso por la música y la literatura. En Argentina, escribió para el diario Crítica, para la Revista Debate, y participó en el magazine televisivo “La Mamadera”.

Acerca de David Tabacman

David es nuestro especialista en cultura israelí. Vive en Israel desde del año 2010, y su conexión con el país siempre paso por la música y la literatura. En Argentina, escribió para el diario Crítica, para la Revista Debate, y participó en el magazine televisivo "La Mamadera".
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