“Shavuot” o “el judío converso que estudió toda la noche comiendo un cheesecake”

En el calendario judío hay muchas festividades, la gran mayoría relacionada con algún suceso histórico o mitológico judío. Muchas fechas son festejadas para recordar algún evento, o como diría el comediante judío argentino Roberto Moldavsky, “nos están por matar a todos, a último momento no nos matan: fiesta judía”. De hecho, el nombre de la fiesta siempre recuerda el suceso por el cual festejamos: en Pesaj Dios se saltó (pasaj) las casa de los hebreos en la última plaga de Egipto, en Sukot (cabañas) se recuerda al pueblo de Israel viviendo en cabañas en su recorrido por el desierto, en Purim Hamán hizo un sorteo (pur) para decidir qué fecha iban a masacrar a los judíos, y así todas las demás.

Para todas hay una fecha escrita en la Torá, o fecha designada según el momento para recordar: el sorteo de Hamán fue el 13 de Hadar, Dios dijo que el 14 del primer mes recordemos Pesaj (bíblicamente, el primer mes del año es el mes de la salida de Egipto, Nissan), el 25 de Kislev (Januka) Yehuda Hamakabi liberó el templo de Jerusalem de manos de los griegos y de los judíos helenizados.

Shavuot significa “semanas”. No hay ningún hecho que según el Tanaj recordamos: “Y contaréis desde el día que sigue Shabat desde el día en que ofreciste el sacrificio del Omer; siete semanas cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo Shabat, contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis un nuevo sacrificio a Dios” (Vaikrá 23:15-16). Por otro lado no es el único nombre de la festividad, también se llama Jag Hakatzir (Fiesta de la cosecha) y Jag Habikurim (Fiesta de las primicias): “Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayan entrado en la tierra que yo les doy, y seguen sus campos, traeréis al sacerdote un Omer por primicia de los primeros frutos de vuestra siega” (Vaikra 23:10). “Y la fiesta de la siega, los primeros frutos del trabajo de tus manos, que hubieres sembrado en el campo” (Shemot 23:16). No hay ningún evento, no hay fecha exacta, ni siquiera intentaron querer matarnos, no hay nada.

Según el relato bíblico, Shavuot es una festividad totalmente ligada a la tierra y solamente a la tierra. Como es de suponerse, y acorde a toda festividad antigua, se hace un sacrificio a Dios para realizar las celebraciones (como en toda cultura antigua), pero más de eso no hay nada.

Campo de trigo

Entonces, la pregunta es: ¿De dónde vienen todos los símbolos de shavuot que tenemos hoy en día? Los lácteos, la entrega de la Torá, el tikun leil shavuot (estudio de Torá toda la noche), la temática de la conversión y las fiestas en los kibutzim. En otras palabras, ¿cómo de una festividad sin temática específica y sin fecha exacta, se convirtió en una de las fiestas con más elementos y costumbres en el calendario judío?

Según lo describe el texto bíblico, es solamente viable festejar Shavuot siendo una sociedad agrícola, ya que se debe tener un producto de la tierra para mas adelante ofrecerlo en ofrenda a los dioses en los templos (o al único Dios en el único templo, si hablamos de judíos). Después del año 70, en el cual es destruido el Templo de Jerusalem y los judíos están dispersos por Asia, Europa y el norte de África, seguir la fiesta como lo dictan el texto y Dios se hace muy complicado. Esta es la razón por la cual el pueblo judío tuvo que crear nuevas tradiciones.

Empecemos por la fecha: como vimos arriba, según la fuente bíblica hay que contar 50 semanas a partir de un shabat. ¿Cuál shabat? En el relato bíblico en el cual aparece la descripción sobre Shavuot, también aparecen los relatos de todas las festividades bíblicas. La que viene justo antes de la fiesta que nos ocupa es Pesaj. Por ese orden, fue interpretado que el shabat mencionado ahí sería el primer día de Pesaj, por lo tanto se empezaría a contar 50 días al día siguiente del primer día de Pesaj. Así, después de varias discusiones ya hace 2000 años, uniendo las diferentes fuentes bíblicas e interpretándolas, fue fijado ese día, el 6 de Sivan (Mishná Menajot). Lo interesante es que está basado en una interpretación rabínica. En el pasado hubo judíos que pensaron distinto y sus cálculos no dieron el 6 de Sivan, sino que matemáticamente podría dar 5 o 7 del mismo mes. Incluso hubo quienes interpretaron “Shabat” como el primer shabat de Pesaj, así que podría caer en cualquier fecha según el año. Esto nos da a entender que no había consenso y por lo tanto hace mas de 2000 años festejaban Shavuot en diferentes momentos.

En el texto bíblico no hay relación entre la entrega de la Torá y Shavuot, como podrán apreciar arriba. Según el contexto, Shavuot es solamente una fiesta agrícola, pero los sabios de la Mishná hicieron más cuentas y conexión entre dos fuentes bíblicas: la cuenta de 50 días a partir del segundo día de Pesaj, como expliqué anteriormente (Vaikrá 23:15) y la perashá de la entrega de la Torá que comienza diciendo: “En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto” (Shemot 19:1). Como está escrito anteriormente, el primer mes bíblico es el de la salida de Egipto – Nissan, así que el tercero es Sivan. De esta forma le fue dado un evento histórico a Shavuot hace 2000 años: si no hay templo ni sacrificios, hay que innovar.

En el siglo XVI, cuando el tema de la Kabalá y lo místico estaban de moda en Tzfat, fue creada una nueva tradición para Shavuot: El Tikun Leil Shavuot (noche de estudio). Después que la entrega de la Tora fue el evento elegido para acompañar a la fiesta de Shavuot, los kabalistas de Tzfat continuaron desarrollando esta idea:

  • PaRDeS – los cuatro niveles de estudio de la Torá, de lo simple a lo complejo:
    1. Pshat (simple) – Shavuot es la noche en que fue entregada la Torá.
    2. Remez (insinuación) – Tres regalim (tres festividades, Pesaj Shavuot y Sukot) como los tres patriarcas – Shavuot – Izhak que su cualidad es la valentía (gvurá), por lo tanto esta noche superamos (mitgavrim) al sueño.
    3. Darash (interpretación) – Según el midrash se dice que se recibieron la Torá escrita y la oral. Por la escrita el pueblo dijo “naasé” – la aceptó por obligación. Por la oral dijo “venishmá” – en la noche de estudio demuestra su aprecio por ella.
    4. Sod (secreto) – Tikun significa reparación. En términos kabalísticos también significa lo mismo que kishut (adorno), por lo tanto, mediante el Tikun nos adornamos para recibir la Torá, la misma noche que ésta fue entregada al pueblo de Israel.

A principios del siglo XX, con las olas de aliá (inmigración de judíos a Israel) fomentadas por el movimiento sionista, a la fiesta de Shavuot se le intentó devolver su carácter agrícola, ya que el sionismo es movimiento secular que fomenta el regreso a la Tierra de Israel con el objetivo de trabajarla:

“Nosotros que fuimos arrancados de nuestras raíces, debemos conocer la tierra y prepararla, aquélla a la que venimos a absorbernos, saber y entender las condiciones climáticas… nosotros que fuimos arrancados de la naturaleza, nosotros que olvidamos el sentido de la vida natural – nosotros debemos, si queremos tener vida, exigir una relación nueva a la naturaleza, comenzar de nuevo con ella”

A. D. Gordon, “Avodateinu meatá” (Nuestro trabajo desde ahora), 1920

Fue así que los kibutzim, sociedades agrícolas en sus inicios, adoptaron la fiesta de Shavuot como una fiesta propia, festejo en el cual presentan todas sus primicias, haciendo un resumen anual, cosa que se sigue haciendo hasta la fecha.

¿Y el judío converso comiendo cheesecake?

En el relato bíblico, en el mismo contexto donde se habla de la festividad de Shavuot, se le ordena al dueño del campo hacer lo siguiente: “Cuando segares los campos de vuestra tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu siega; para el pobre y para el extranjero la dejarás” (Vaikra 23:22). Hay un libro del Tanaj en el cual vemos que esa ley se cumple, y cuenta de una mujer que se ve obligada a tomar las sobras de la cosecha: “Y Rut la moabita dijo a Noemí: te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas” (Rut 2:2).

En la tradición judía, la Meguilat Rut fue elegida para ser leída en el jag por esta relación entre los textos. Dicho libro habla de Rut, una mujer Moabita que se casó con uno de los hijos de Noemi, esposa de Elimelej de la tribu de Yehuda. La familia de Elimelej emigró a la tierra de Moab, él, su esposa Noemi y sus dos hijos. Noemi enviudó y murieron sus dos hijos también. Después de quedarse ella con sus dos nueras, ésta las liberó para que vuelvan a casa de su padre; Orpa, hermana de Rut y una de las viudas, se fue, pero Rut decidió quedarse diciendo: “Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios” (Rut 1, 15). De esta forma Rut entró a las páginas del legado judío como la primera conversa, dando a Shavuot un elemento nuevo: la conversión.

Para el postre quedó sólo el cheesecake. Hay una tradición muy arraigada y de muchos años que es comer solamente productos lácteos en Shavuot y de preferencia dulces. La primera fuente en la historia que habla de la costumbre de comer lácteos en Shavuot data del siglo XIII. El Rab Avigdor Zarfati tomó el pasuk que habla de Shavuot en la Torá que dice: “Presentareis ofrenda vegetal nueva al Eterno en vuestra fiesta de las semanas” (Bamidvar 28:26), que es hebreo sería: “בהקריבכם מנחה חדשה ליהוה—בשבועותיכם” y armó la palabra חלב (leche) de la primera letra de las últimas tres palabras. Por otro lado, kabalistas haciendo gimatria (obteniendo el valor numérico a las letras) dicen que la palabra חלב es igual a 40 (ח=8, ל=30, ב=2), que está relacionado con los 40 años en el desierto o los 40 días de Moshe en el Monte Sinai al recibir la Torá.

Quesos

Pero más allá de gimatria y buscar palabras entre las letras, si vemos las tres fiestas bíblicas, Pesaj, Sukot y Shavuot, la única que está directamente relacionada con la Tierra de Israel es la última de las tres. Shavuot es la única que resalta el trabajo de la tierra y santifica la cosecha y sus frutos, hace hincapié que la fiesta se festejará al entrar a la Tierra que Dios le dará al pueblo, la “tierra que mana leche y miel” (de haber sido petróleo y gas, Israel tendría menos problemas hoy en día…).

A la fiesta de Shavuot, la que a primera vista parece ser una festividad vacía, sin ni siquiera un día específico para festejarlo, la cultura judía se encargó de enriquecer su legado, haciéndola la más llena y completa de temáticas de las que hablar y aprender. La importancia del estudio, recalcando la entrega del libro que se convertirá en uno de los pilares de la cultura occidental y mesorental. La aceptación del otro, del extranjero y diferente como parte de nosotros, así como fue recibida Rut, que algunas generaciones después, sus mismos descendientes engendraron al Rey David. Y por último, es una fiesta que nos pide volver a la tierra, volver a la base, de donde empezamos. Que nos hace recordar lo bueno que el fruto cosechado por nuestras manos.

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