La cultura judía, una de las más antiguas del mundo, se desarrolló durante más de 3000 años. Como es lógico, muchas costumbres fueron variando, y diferentes costumbres se fueron transformando o cambiando, y Shavuot no es la excepción a la regla: durante todo ese tiempo ha recibido diferentes nombres. Cada uno de ellos nos da una excusa para comprender un significado diferente de la fecha, y su evolución a lo largo del tiempo. A continuación, un repaso por alguno de ellos:

Jag Shavuot – Fiesta de las semanas

La explicación más simple: “shavuot”, además de ser la palabra hebrea para “semanas”, incluye dentro de sí la palabra “siete”. Siete semanas, justamente, es el tiempo que transcurre entre Pesaj y Shavuot. ¿Qué tiene que ver Pesaj con todo esto? Continuando con la lectura lo podrán entender.

Jag Hakatzir – Fiesta de la cosecha

En la cultura judía existen tres principales festividades: Pesaj, Shavuot y Sucot. No es ningún secreto que el judío en la antiguedad era un pueblo agrícola: estas tres fechas están relacionadas directamente a los cambios de estación y etapas agrícolas en Israel. En el caso de Shavuot, es la época de la cosecha, sobre todo de trigo. Esta característica agrícola del pueblo judío probablemente es la que logró fijar esta fecha como una conmemoración importante, aprovechando esta significancia más adelante para traer interpretaciones religosos y tradicionalistas.

En tiempos antiguos, cuando existía el Gran Templo en Jerusalem, se acostumbraba que todo el pueblo peregrine hacia allí y celebrasen dando vueltas alrededor de él (costumbre que, por ejemplo, se mantiene hasta hoy en el Islam, cuando sus fieles peregrinan a La Meca y dan vueltas alrededor de la Kaaba). En este caso, se acostumbraba a llevar una ofrenda de lo recién cosechado, de allí se desprende otro nombre para la fiesta: Jag Habikurim – Fiesta de las ofrendas.

Shavuot en el Kibutz Gaaton, Israel, 1970
Shavuot en el Kibutz Gaaton, Israel, 1970

Zman natan Torá – Tiempo de la entrega de la Torá

Es muy probable que esta gran presencia en el Templo de Jerusalem haya sido aprovechada para enseñar el “libro” que por excelencia rige la vida ética de los judíos: la Torá. Es por eso que según la tradición, esta es la fecha en la cual los hebreos recibieron la Torá en el Monte Sinai. Tal vez en ella podamos ver el versículo que mejor describe Shavuot:

“Y será cuando hayas entrado en la tierra que tu Dios te da en propiedad, y la heredarás y te establecerás en ella, entonces tomarás de las primicias de los frutos que has extraido de la tierra que tu Dios te da, y los colocarás en una canasta e irás al santuario que Dios haya elegido para depositar en él su nombre, y te presentarás al sacerdote que hubiere en aquellos días y le dirás: Declaro hoy frente a tu Dios que he entrado en la tierra que Dios prometió a nuestros padres que nos la daría a nosotros. Y el sacerdote recibirá la canasta de tus manos y la colocará junto al altar de tu Dios. Entonces alzarás la voz y dirás delante de tu Dios: Mi padre era un arameo errante…

Deuteronomio, XXVI, 1-5

"Moisés en el Monte Sinaí", Jean Léon Gérôme, 1895
“Moisés en el Monte Sinaí”, Jean Léon Gérôme, 1895

Jag Hashvuot – Fiesta de las promesas

Este nombre se desprende de la explicación anterior. Durante la entrega de la Torá en el Sinai, se realizaron dos promesas: el pueblo prometió cumplir con los mandamientos de la Torá, y Dios prometió que el pueblo judío sería el pueblo elegido.

Atséret – Conclusión

Esta denominación se encuentra estrechamente relacionada con todas las anteriores. En cuanto a lo agrícola, Shavuot se trata de la conclusión de la maduración del fruto, y por lo tanto, la cosecha. Además, es la conclusión de la Cuenta del Omer -los 49 días entre Pesaj y Shavuot-, siendo Pesaj el momento en que se dice que el pueblo judío sale de Egipto y Shavuot el momento en que recibe la Torá. El “omer” es una unidad de medida, en este caso de cebada. Es decir, antiguamente la Cuenta del Omer era una cuenta en la que se esperaba que la cebada este lista para ser cosechada y llevada al Templo de Jerusalem, concluyendo con el proceso agrícola.

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